PLAN DIOCESANO DE PASTORAL

2015-2025

¿POR QUÉ UN PLAN DE PASTORAL?

 

La pastoral de conjunto es un elemento valioso en la búsqueda de unidad. Para esto contamos en la Diócesis con un Plan Pastoral que debe comprometernos a todos y que contempla los roles de los diferentes agentes pastorales laicos y consagrados. Este plan debe ser conocido, para que siempre se sepa en qué momento de él se está.

 

El Plan de pastoral Diocesano, es el fruto de un trabajo, que expresa el compromiso apostólico de todos y cada uno de los miembros de nuestra Diócesis, por lo que ha de ser entendido y asumido como una respuesta generosa a la voluntad de Dios para esta porción de su Pueblo, en este momento histórico que nos ha tocado vivir.

 

Es la forma de hacer pastoral, de manera pensada y articulada, iluminada por la Palabra de Dios y la enseñanza del Magisterio de la Iglesia, que quiere responder a la realidad que viven las comunidades parroquiales de nuestra Diócesis.

 

Es un proyecto para nuestra Iglesia Diocesana, para lograr que nuestra pastoral sea cada día más orgánica y de conjunto.

 

Este Plan es un punto de referencia pastoral para todos los que formamos esta Diócesis de Atlacomulco, por lo que debemos entenderlo no desde particularidades, sino como expresión de lo que nos es común a todos en el ámbito diocesano.

 

Se trata de una herramienta que nos ayuda a hablar el mismo lenguaje para organizar nuestro trabajo pastoral, de tal manera que podamos caminar hacia una comunidad diocesana madura en su fe, sólida en su comunión y comprometida en su misión.

 

Al elaborar el Plan de Pastoral y buscar un modelo de Iglesia adecuado a la realidad, hemos logrado ilusionar a un buen número de sacerdotes, religiosas(os) y laicos comprometidos en los diversos niveles de Iglesia.

 

Pero también es cierto que, cuando se ha intentado poner manos a la obra, se han detectado en seguida serias dificultades que paralizan, o disminuyen en gran medida, el dinamismo e ilusiones iniciales: gran parte de los agentes no están acostumbrados a trabajar de acuerdo a un plan pastoral.

 

Surge, pues la necesidad de educar a todos los cristianos comprometidos, tanto en la importancia y sentido de la planificación pastoral como en sus aspectos metodológicos.

 

La " Nueva Evangelización " en ardor, en métodos y en expresión, es una invitación a todos los cristianos a testimo­niar nuestra fe ante el mundo y formar comunidades vivas que sean signo de esa misma fe. 

 

En este sentido, Jesús nos enseña: "Ámense unos a otros como yo los amo a ustedes" (Jn 15, 12-13). "¿Quién de ustedes, si quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos y a ver si tiene suficiente para acabarla? ¿O qué rey, si sale a enfrentarse contra otro rey, no se sienta antes y delibera si con diez mil puede salir al paso del que viene contra él con veinte mil?" (Lc 14, 28-31).

 

 Y San Pablo nos dice: "Yo corro no como a la ventura, y lucho no como quien tira golpes al aire" (1 Cor 9, 26).

 

La exigencia de una organización eficaz en la Iglesia se deriva de su mismo ser: ella es, en Cristo, como un sacramento -signo e instrumento eficaz- de comunión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano (LG 1).

 

La comunidad eclesial se configura más precisamente como comunión orgánica, análoga a la de un cuerpo vivo y operante; en efecto, está caracterizada por la simultánea presencia de la diversidad y complementariedad de las vocaciones y condiciones de vida, de los ministerios, de los carismas y de las responsabilidades (ChL 20).

 

El trabajo pastoral es la participación, aquí y ahora, en la misión salvadora de Jesús el Cristo, continuada en la Iglesia y por la Iglesia hacia todo el mundo, dentro de un determinado contexto histórico. La planificación sirve para que la Iglesia sea más fiel a Jesús y cumpla mejor la misión que él le confió.

 

El documento de aparecida nos dice que “Este proyecto diocesano exige un seguimiento constante por parte del Obispo, los sacerdotes y los agentes de pastoral, con una actitud flexible que les permita mantenerse atentos a los reclamos de la realidad siempre cambiante” DA 371.

 

La comunión y la participación son ejes rectores de nuestro Plan Diocesano de Pastoral.

 

Nuestra primera tarea y compromiso en relación con el Plan Pastoral Diocesano, es  difundirlo y conocerlo. Es imposible que podamos entusiasmamos con el Plan y que lo pretendamos llevar a la práctica si no lo conocemos debidamente.

 

Entre las sugerencias que,  se dieron en relación con el estudio y conocimiento del Plan diocesano de Pastoral, estaba justamente ésta: ofrecer subsidios desde las comisiones diocesanas de pastoral para su difusión, y preparar una presentación sencilla y divulgativa para los fieles. En ese empeño estamos. Pues las Comisiones diocesanas de pastoral ya están preparando dichos subsidios.

 

A la luz del Plan de Pastoral los decanatos han de organizar  la pastoral, animando, acompañando, subsidiando y asesorando a las comunidades parroquiales en sus tareas evangelizadoras. Las parroquias bajo los criterios del Plan, han de organizar a la comunidad, programar y animar sus tareas pastorales. La vida consagrada, desde sus propios carismas, debe asumir  los criterios de evangelización del Plan para su inserción pastoral en la Diócesis, y los Movimientos laicales han de encontrar en el Plan Diocesano, los caminos para integrarse a la diócesis y a las comunidades parroquiales.

 

  En la imágen está el link para descargar el Plan Diocesano de Pastoral y en el apartado de las Comisiones de Pastoral, puedes descargar los subsidios para el estudio del mismo.